Mi historia

De crisis a propósito:

mi camino como artista

Soy venezolana, residenciada en Panamá desde 2015. De profesión, licenciada en Negocios Internacionales; de vocación, artista plástica y facilitadora creativa.

El quiebre que lo cambió todo

Comencé a pintar de manera consciente a finales de 2021, después de ser despedida de un trabajo en el que creía tener asegurada mi estabilidad por al menos veinte años más. Ese momento marcó mi primera gran crisis existencial.

Con 25 años y en medio de la incertidumbre, encontré refugio en la pintura. De forma instintiva, algo dentro de mí me pedía expresar lo que estaba viviendo… y el arte se convirtió en ese canal.

Aprendí de manera autodidacta, experimentando y explorando.

En 2022 saqué mi primera colección de cuadros, ¨Mi inspiración Abstracta¨. 8 cuadros con los que, sin saber, estaba transmutando emociones profundas como el miedo, la incertidumbre y el desarraigo. Que no sabía poner en palabras.

Hoy entiendo que ese fue el inicio de todo: mi primer encuentro con el arte como herramienta de sanación. También, el primer recordatorio de que mis manos estaban siendo guiadas por algo más grande que yo.

El proceso: buscarme, perderme y volver a mi

En ese entonces vivía en la ciudad de Panamá, pero a mediados de 2022 me mudé a Playa Venao con una oferta de trabajo y con la intención de reconectar con mi creatividad.

La idea de “bajar el ritmo” no fue tan simple. Mis patrones de trabajo me llevaron nuevamente a sumergirme en el hacer constante… pero la pintura nunca se fue. Siempre estuvo allí: como terapia, como desahogo, como espacio seguro.

En 2024 tomé otro gran paso: me independicé y creé mi propia agencia de marketing digital. Sin embargo, algo dentro de mí sabía que aún no estaba completamente alineada.

Fue en 2025 cuando, gracias a conversaciones que me sacudieron profundamente, tomé una decisión radical: soltar casi todo y...

Apostar por el arte.

Dejé ir todo lo que tenía que ver con marketing y decidí enfocar mi energía en crear, explorar y construir una vida desde lo que realmente me mueve.

Ese mismo año participé en mi primera exposición como artista invitada y me certifiqué como facilitadora de arte terapia, comenzando a compartir el arte no solo como expresión, sino como herramienta de acompañamiento emocional.

El presente:

Propósito, arte y servicio

Hoy vivo en Playa Venao, dedicada a crear, facilitar y expandir mi arte.

He integrado mi práctica artística con espacios de arte terapia, donde acompaño a otros a reconectar consigo mismos, expresar lo que sienten y transformar su mundo interno a través del color.

Me reconozco como una artista emergente, sí… pero también como una mujer alineada, enfocada y comprometida con su propósito.

Apuesto todo en mí y en mi arte, confiando en que cuando una decide escuchar su voz interior, la vida responde.

Pinto porque es mi manera de sanar.
Es mi manera de expresarme.
Es mi manera de manifestar la vida que deseo.

Pinto… porque es mi manera de existir.